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2016 Informe Anual Bankia /

Participadas

BANKIA HA OPTADO POR DOTARSE DE UN CLARO PERFIL COMO BANCO COMERCIAL PARA MANTENER UNA POSICIÓN DE LIDERAZGO DENTRO DEL SECTOR. EN COHERENCIA CON ELLO, LA ENTIDAD LLEVA VARIOS EJERCICIOS EMBARCADA EN UN AMBICIOSO PLAN DE DESINVERSIÓN DE ACTIVOS NO FINANCIEROS.


La salida de Bankia de actividades que no forman parte de su negocio fundamental se realiza en todo momento de manera ordenada, después de sopesar minuciosamente las oportunidades y de elegir aquellas que ofrecen una mayor rentabilidad.

Lógicamente, en la medida en que avanza el proceso de ventas, el número y volumen de operaciones va disminuyendo. Así, en 2015 el banco se desprendió de 220 sociedades y en 2016, de 65, y el importe obtenido pasó de 909 millones a 566,57 millones de euros.

34,58

Plusvalías totales generadas por las desinversiones en activos del negocio no estratégico de Bankia en millones de euros.

De las 65 sociedades vendidas en 2016, 16 eran industriales y aportaron a Bankia 130,72 millones de euros y unas plusvalías de 16,45 millones, sin incluir el precio aplazado de Globalvía, cuyo 50% traspasó el banco a varios fondos internacionales en octubre de 2015. Las 41 inmobiliarias enajenadas (18 en balance y 23 asociadas) permitieron ingresar 24,78 millones de euros, 10,48 millones más que su valor contable. Las plusvalías totales por las desinversiones en activos del negocio no estratégico de Bankia ascendieron a 34,58 millones.

A 31 de diciembre, el número de participadas activas del grupo ascendía a 87 y el de las empresas participadas en perímetro, a 69.

Créditos dudosos

En julio, Bankia firmó la venta de una cartera de créditos dudosos y fallidos de distintos sectores industriales por importe de 385,9 millones de euros, en parte respaldados por garantías inmobiliarias y otras garantías reales. La operación permitió cumplir un doble objetivo: reducir la morosidad y liberar recursos para la concesión de nuevos créditos. De los 385,9 millones, 253,9 correspondían a Bankia y los otros 132, a BFA.

Con el fin de maximizar el precio obtenido, la venta siguió un proceso competitivo entre inversores institucionales y entidades financieras de primer orden. Al desprenderse de esta cartera, el saldo de créditos dudosos del grupo se redujo en 230,2 millones de euros, pues los restantes 155,7 millones de euros era deuda fallida totalmente provisionada.