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Informe BFA - Bankia 2015 / Gestión del riesgoPerfil de riesgos

Según la distribución de Activos Ponderados por Riesgo (APRs), el perfil de riesgos de Bankia presenta un claro predominio del riesgo de crédito, como se observa en el siguiente gráfico:

Riesgo de crédito

Las principales características del perfil del riesgo de crédito y su evolución durante 2015 son:

  • Un 61% del total de la inversión crediticia corresponde a la cartera hipotecaria. La segunda mayor es la cartera de empresa, con un peso del 19%.
  • El crédito a la clientela mantiene una estructura similar a la de 2014, con una distribución 31%-69% entre el segmento mayorista y minorista. La cartera relacionada con la promoción inmobiliaria cayó un 34% en 2015 y representa sólo un 1% del total.
  • La cartera de renta fija disminuyó en 13.147 millones de euros, sobre todo por los vencimientos de emisiones.
  • Grupo Bankia cerró el ejercicio de 2015 con una reducción de los riesgos dudosos de 3.551 millones de euros, superando ampliamente el presupuesto. A la disminución del riesgo contribuyó sustancialmente el proceso de selección y venta de carteras dudosas, iniciado en 2013 y que culminó en seis operaciones realizadas durante el año 2015, con una exposición dudosa de 1.907 millones de euros. Si descontamos el citado importe, se obtiene una cifra de variación de 1.644 de euros, atribuibles a la gestión de seguimiento y recuperaciones. Gracias a todo ello, el ratio de morosidad se situó en un 10,6%, 2,3 puntos inferior al ratio de cierre del ejercicio 2014.
  • En la distribución de la inversión dudosa por componentes, el 55% del riesgo dudoso lo es por motivos objetivos, incluyendo morosidad, concursos y litigios. El 33% corresponde a criterios subjetivos, de acuerdo con el análisis de deterioro al que están sujetos los acreditados. El 11% restante recoge exposiciones refinanciadas o reestructuradas en periodo de cura. En estos casos se ha logrado alcanzar una solución con el cliente y se está a la espera de que con el paso del tiempo se demuestre que dicha solución ha sido eficaz. Este resultado se ha alcanzado incrementando además el ratio de cobertura de la inversión dudosa, que pasa de un 57,6% a cierre de 2014 a un 59,97% a cierre de 2015.
  • La cuantificación del riesgo de crédito a cierre de 2015, utilizando las medidas de exposición en caso de incumplimiento (EAD), pérdida esperada, capital económico y capital regulatorio, tendría la siguiente distribución por carteras.

Perfil del riesgo de crédito

Distribución inversión dudosa por componente

Riesgos de crédito
Cartera
Millones de euros
EAD Capital Regulatorio Capital Económico Pérdida esperada
Sector público 45.740 180 0,4% 256 0,6% 179 0,4%
Bancos 26.937 298 1,1% 134 0,5% 65 0,2%
Empresas 40.751 1.760 4,3% 1.715 4,2% 3.268 8,0%
Promotores 1.744 90 5,1% 161 9,2% 687 39,4%
Hipotecario 67.559 1.965 2,9% 1.193 1,8% 2.087 3,1%
Consumo 2.665 123 4,6% 80 3,0% 90 3,4%
Tarjetas 3.376 65 1,9% 48 1,4% 37 1,1%
Microemp. y autónomos 6.327 227 3,6% 149 2,3% 617 9,8%
Renta variable 241 39 16,1% 23 9,7% 2 0,9%
Total 195.341 4.746 2,4% 3.759 1,9% 7.034 3,6%

Del análisis de estos datos se puede concluir que la entidad cuenta con un nivel más que suficiente de provisiones y recursos propios para afrontar con un nivel de confianza muy elevado tanto las pérdidas esperadas como las no esperadas.

La política de riesgo de crédito de la entidad fue aprobada en julio de 2015 por el Consejo de Administración de Bankia y BFA. Sus objetivos son asegurar la concesión responsable y estable del riesgo y adaptarla a la estrategia de la entidad; adecuar el precio; limitar la concentración; garantizar la calidad de la información, y alinear la política de riesgo con las necesidades de capital.

Los criterios generales de admisión del riesgo de crédito se desarrollan a través de cinco ejes:

  1. Concesión responsable: Hay que ofrecer al cliente la financiación que mejor se adapte a sus necesidades y capacidad de pago. En el ámbito minorista es necesario facilitar al cliente la información que le permita comprender los riesgos inherentes a la financiación.
  2. Actividad enfocada a la Banca Minorista y de Pymes: La financiación de actividades inmobiliarias, proyectos, adquisiciones y activos queda restringida.
  3. Conocimiento de la solvencia del cliente: Debe estar fundamentado en un análisis exhaustivo de su trayectoria y su capacidad de pago, así como en el conocimiento del sector.
  4. Operación adecuada: La financiación debe ser acorde al tamaño y perfil del cliente, estar equilibrada entre el corto y el largo plazo y atender a la valoración de las garantías.
  5. Calibración del riesgo medioambiental y social: Es preciso considerar el impacto medioambiental de la actividad empresarial del cliente. Además se restringe la concesión de nuevas operaciones a los clientes que no respeten los derechos humanos y laborales.

Otro aspecto relevante es la necesidad de aplicar una estrategia de diversificación, mediante el establecimiento de límites individuales y sectoriales. La política de riesgo de crédito introduce también criterios específicos de admisión en función del segmento de cartera. Por ejemplo, en el caso de los consumidores se deben seguir pautas de calificación y cobertura distintas para crédito hipotecario, de consumo o de tarjeta.

Riesgo de mercado

El riesgo de mercado se entiende como la pérdida potencial que produciría una posible evolución adversa de los precios de los instrumentos financieros con los que Bankia opera.

A lo largo de 2015 y como consecuencia de los compromisos adquiridos en el Plan de Recapitalización, la actividad de la entidad en los mercados financieros siguió siendo reducida. Concretamente, continúa interrumpida su actividad de negociación por cuenta propia, lo que disminuye el riesgo de mercado y las necesidades de capital para cubrirlo.

Durante 2014 y 2015 Bankia realizó un importante esfuerzo en la elaboración de un estudio sobre la actualización de los sistemas de medición de riesgos de mercado

En cualquier caso, durante 2014 y 2015 Bankia realizó un importante esfuerzo en la elaboración de un estudio sobre la actualización de los sistemas de medición de riesgos de mercado, con el fin de mejorar las métricas actuales, afrontar los nuevos retos regulatorios y dar respuesta adecuada a las necesidades de participación del grupo en los diferentes ejercicios de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) y del Banco Central Europeo (BCE), tal y como se hizo en diferentes pruebas durante 2015.

El resultado del estudio, junto al estudio de riesgos de contrapartida, dio lugar a la presentación y aprobación de un proyecto de actualización de las plataformas de riesgos de mercado y contrapartida de la entidad.

Dentro del proyecto aprobado, los retos en materia de riesgos de mercado para 2016 son, entre otros, la integración de toda la operativa, herramientas y reporte de riesgos de mercado en una única aplicación, y la participación en todos los ejercicios propuestos por la EBA o el BCE.

Riesgo de contrapartida en mercados financieros

El riesgo de crédito/contrapartida es el derivado de la probabilidad de incumplimiento de las obligaciones contractuales de una contrapartida que origine una pérdida para el banco en su actuación en los mercados financieros.

En 2015 se desarrolló la automatización, emprendida a finales del 2014, del cálculo del ajuste de valoración por riesgo de crédito (CVA) y su envío a contabilidad. A petición del BCE, en junio de 2015 se procedió a la modificación del CVA y desde esa fecha se calcula utilizando datos de mercado.

Además, en 2015 se realizó un estudio sobre los sistemas de medición de riesgos de contrapartida y se aprobó un proyecto de actualización de la plataforma (ver información en riesgo de mercado), que exigirá el correspondiente desarrollo en 2016.

Durante el año se realizó también una modificación en el cálculo del consumo de los derivados de las entidades no financieras para reflejar el riesgo potencial futuro de las operaciones. Asimismo, Bankia se integró como miembro en la cámara de compensación London Clearing House para la operativa en euros. Por otra parte, la entidad participó en diferentes ejercicios sobre riesgo de contrapartida requeridos por la EBA y el BCE.

Riesgo de interés estructural

El riesgo de interés estructural se define como la probabilidad de que se generen pérdidas derivadas de una evolución adversa en los tipos de interés de mercado. Los cambios en los tipos de interés afectan tanto al margen de intereses como al valor patrimonial. La intensidad del impacto depende, en gran medida, de la diferente estructura de vencimientos y repreciaciones de los activos, pasivos y operaciones fuera de balance. La gestión del riesgo de interés estructural, al igual que en el resto de riesgos, se basa en un esquema claro de separación de roles y responsabilidades.

En 2015, Bankia mejoró el ámbito de medición y control de este tipo de riesgos. A finales del ejercicio se adaptaron los límites de sensibilidad de acuerdo al perfil de riesgo más bajo acorde con la estructura de balance de la entidad. Asimismo, se amplió el perímetro y la periodicidad de cálculo a nivel de grupo.

Adicionalmente, se pusieron las bases para profundizar en el desarrollo durante 2016 de un mayor abanico de hipótesis comportamentales en línea con las mejores prácticas internacionales. Desde el punto de vista de la cartera estructural, se está trabajando en el desarrollo de exámenes periódicos adaptados a las guías y formatos de las pruebas de estrés de la EBA y el BCE.

Riesgo de liquidez y financiación

Bankia quiere mantener una estructura de financiación a largo plazo que se corresponda con la liquidez de sus activos y cuyos perfiles de vencimientos sean compatibles con la generación de flujo de caja estable y recurrente. El objetivo es gestionar el balance sin tensiones de liquidez en el corto plazo.

A tal fin, el grupo identifica, controla y monitoriza diariamente su posición de liquidez. De acuerdo con el modelo de negocio minorista en el que descansa su actividad bancaria, la principal fuente de financiación son los depósitos de los clientes. Para cubrir los requerimientos de liquidez adicionales se acude a los mercados de capitales nacionales e internacionales, siendo relevante la actividad de financiación en los mercados de repos. De forma complementaria, como medida de prudencia ante posibles situaciones de crisis, la entidad mantiene una serie de activos en garantía en el BCE que le permiten obtener liquidez de forma inmediata. Además, la vigilancia permanente de los activos posibilita, en momentos de tensión en los mercados, tener identificados los activos utilizables inmediatamente como reserva de liquidez.

Como complemento al seguimiento del riesgo de liquidez en condiciones normales de negocio, se ha diseñado un marco de actuación que permite prevenir y gestionar eventos de tensión de liquidez. La piedra angular es el Plan de Contingencia de Liquidez (PCL), que define los comités responsables del seguimiento y activación y establece un protocolo en el que se determinan responsabilidades y los flujos de comunicación internos y externos, así como los planes de actuación para reconducir el perfil de riesgo dentro de los límites de tolerancia de la entidad. El PCL se acompaña con el establecimiento de métricas en forma de alertas específicas de seguimiento, así como por el desarrollo de métricas complementarias a los indicadores de riesgo de liquidez y financiación regulatorios.

En 2015, Bankia reforzó el marco de gestión del riesgo de liquidez con acciones como el desarrollo de programas de estrés periódicos ante diferentes tipologías de crisis y horizontes temporales o el perfeccionamiento de indicadores básicos de liquidez intradía. Con vistas a 2016, la entidad se marca como objetivo profundizar en el proceso de integración en la gestión de las medidas de liquidez regulatoria y emprender medidas encaminadas a mejorar el perfil de financiación a largo plazo

Riesgo operacional

El riesgo operacional es el riesgo de pérdidas resultantes de la falta de adecuación o fallos en los procesos internos, en la actuación del personal o de los sistemas, o bien de acontecimientos externos. Esta definición incluye el riesgo legal, pero no el reputacional.

Para gestionar este tipo de riesgos, Bankia propone:

  • Promover una cultura de gestión del riesgo operacional, especialmente orientada a la concienciación, la asunción de responsabilidad y compromiso y la calidad de servicio.
  • Asegurar la identificación y medición del riesgo operacional.
  • Aplicar sistemas de mejora continua en los procesos, la estructura de controles y los planes de mitigación.
  • Impulsar mecanismos de transferencia del riesgo que limiten la exposición.
  • Validar la existencia de planes de contingencia y continuidad de negocio.

En 2015, el grupo contactó con varias compañías de seguros y corredurías de primer nivel para estudiar las alternativas para cubrir las pérdidas operacionales, y especialmente el ciberriesgo.

Por otra parte, la entidad colaboró en la puesta en marcha de un plan de formación on line, dirigido a personal de la red de oficinas, en el que se recogen los fundamentos del riesgo operacional y de su gestión en estas unidades.

Bankia desarrolló igualmente una metodología específica para analizar el riesgo operacional en las funciones externalizadas a través de las direcciones que actúan como capa de control de las mismas. Esta metodología se implementó en un reducido número de capas y está previsto que se extienda a la totalidad de las mismas en 2016, cuando se prevé también actualizar la aplicación corporativa ARO.

Riesgo medioambiental

La actividad de un banco tiene un impacto ambiental directo muy limitado. Sin embargo, ejerce una influencia indirecta muy relevante a través de sus decisiones de inversión en activos y de las actividades productivas de su cartera de clientes. Como consecuencia de ello, el riesgo medioambiental inherente a la actividad productiva puede llegar a transferirse a la entidad por dos vías:

  • Riesgo de crédito. Puede producirse por el impacto medioambiental sobre la viabilidad de la actividad del cliente, el incremento de sus costes, el perjuicio a sus flujos de tesorería o las responsabilidades civiles o penales a las que hubiera de hacer frente, entre otros factores.
  • Riesgo reputacional. La amenaza del cambio climático y la concienciación de la sociedad ante los problemas medioambientales ha intensificado el escrutinio sobre la repercusión ambiental de las actividades de los clientes de las entidades de crédito y ha incrementado el riesgo reputacional de éstas.

Para gestionar el riesgo medioambiental, Bankia dispone de una herramienta de rating medioambiental de sus clientes empresariales, que proporciona información de tipo cualitativo complementaria a la ofrecida por el rating financiero. El rating permite evaluar la repercusión medioambiental de las actividades de la empresa, su impacto potencial en la viabilidad de sus negocios y, como consecuencia de ello, su influencia en el riesgo de crédito de la entidad.

Para ello se establece una escala de niveles que refleja la situación ambiental de la empresa:

Escala rating mas
NIVEL IMPACTO
Muy bajo No hay impacto
Bajo Impactos específicos próximos a la ubicación
El cliente demuestra competencia para gestión ambiental
Sector económico / CNAE de riesgo bajo
Medio Impactos más amplios con varios vectores
El cliente demuestra insuficiente competencia o se requieren medidas de gestión ambiental
Sector económico / CNAE de riesgo medio o alto
Alto Impactos previsibles / Complejos actuales y futuros
Se requieren medidas de monitorización permanente
Sector económico / CNAE de riesgo medio o alto

La herramienta permite calificar globalmente las carteras de grandes y medianas empresas. El resultado de la evaluación muestra que el 75% de los acreditados o clientes y el 62% del riesgo dispuesto corresponden a carteras calificadas como riesgo medioambiental bajo o muy bajo.

Riesgo medioambiental
Tramos de calificación Acreditados Riesgo dispuesto
En número % %
Muy Bajo 606 15,7% 6.658.533.092 39,5%
Bajo 2.433 63,0% 5.954.566.590 35,3%
Medio 761 19,7% 3.849.521.979 22,8%
Alto 60 1,6% 406.615.391 2,4%
Total 3.860 100,0% 16.869.237.053 100,0%

Separando a los dos segmentos de empresas, y examinando la distribución porcentual de ambas carteras en número de acreditados o clientes, el gráfico queda como sigue:

Estructura número acreditados carteras (%)

La distribución porcentual en importes dispuestos resulta así:

Estructura dispuesto carteras (%)

Estos gráficos ratifican que la concentración de las calificaciones se produce en los valores bajo y muy bajo, para ambos segmentos empresariales.

Riesgo social

En un contexto de mercado de crédito caracterizado por una moderada recuperación y la persistencia de dificultades para el cumplimiento de las obligaciones de préstamo, especialmente en los contratos hipotecarios, Bankia profundizó durante al año pasado en su política de ofrecer soluciones negociadas para los clientes tanto en la fase temprana del impago (adecuación, dación), como en los casos en los que ya se había producido la adjudicación.

Bankia continuó con su intensa política de adecuaciones hipotecarias, con el objetivo de que las familias adaptaran sus préstamos a su capacidad de pago, en las condiciones más flexibles. Durante el ejercicio, realizó 12.341 operaciones de este tipo.

173.983

Soluciones negociadas desde 2012

Soluciones negociadas
Concepto Ejercicio Totales
2012 2013 2014 2015 Importe %
Daciones viviendas 3.356 1.590 1.497 934 7.377 4,89%
Adjudicaciones viviendas 9.207 4.614 5.570 3.968 23.359 16,06%
Adecuaciones hipotecarias 19.049 23.178 14.079 12.341 68.647 42,68%
Adecuaciones consumo 12.640 23.752 12.821 9.253 58.466 27,00%
Adecuaciones autónomos/empresas 3.402 5.667 3.477 3.588 16.134 9,37%
Totales 47.654 58.801 37.444 30.084 173.983 100,00%

Al tiempo, fueron aceptadas 934 daciones en pago de viviendas y se adecuaron las condiciones de 12.341 hipotecas a las posibilidades reales que tenían sus deudores de hacer frente a las obligaciones contraídas con Bankia. En todos los casos se trató de soluciones negociadas, cuyo fin era evitar los lanzamientos en colectivos de especial vulnerabilidad acreditada, procurando al mismo tiempo el menor quebranto posible para los intereses del banco.

Desde 2012, Bankia ha aceptado un total de 7.377 daciones en pago y ha procedido a 68.647 adecuaciones hipotecarias. De esa manera ha contribuido a paliar una de las consecuencias más dramáticas de la crisis económica sobre las familias: la pérdida de su residencia habitual por la imposibilidad sobrevenida de asumir las cargas derivadas de los créditos que sirvieron para financiarla. Las viviendas adjudicadas (es decir, las que recuperó el banco por resolución judicial) fueron 3.968 en 2015.

12.841

Operaciones
Crédito al consumo y préstamos a autónomos y pymes renegociados

La ayuda de Bankia a sus clientes en situación de necesidad no se limita a las hipotecas. En el pasado ejercicio se procedió también a renegociar las condiciones de 9.253 créditos al consumo y 3.588 préstamos a autónomos y empresas. Las cifras acumuladas desde 2015 ascienden a 69.203 y 19.374, respectivamente.