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Informe BFA - Bankia 2014 / Gestión del riesgo Riesgo medioambiental

La gestión medioambiental del activo

La actividad de una entidad financiera tiene un impacto ambiental muy limitado. Sin embargo, a través de sus decisiones sobre las partidas de activo de su balance ejerce una influencia muy relevante. Este efecto indirecto se produce a través de las actividades productivas de su cartera de clientes y sus decisiones de inversión en activos. El objetivo de la gestión medioambiental será proteger la calidad de sus activos monitorizando las carteras de financiación a clientes, controlando las decisiones de inversión en activos financieros o físicos propios.

Un aspecto novedoso es el cambio climático, que agravará el “mix” de riesgos bancarios (crédito, operacional y de negocio) añadiendo un incremento del riesgo reputacional, ante el creciente escrutinio sobre el impacto ambiental de las operaciones con sus clientes.

Escala Rating MAS
Muy bajo Bajo Medio Alto
No hay impacto Impactos específicos próximos a la ubicación. Impacto más amplio con varios sectores. Impactos previsibles / complejos actuales y futuros.
El cliente demuestra competencia para gestión ambiental. El cliente demuestra insuficiente competencia o se requieren medidas de gestión ambiental. Se requieren medidas de motorización permanente.
Sector económico / CNAE de riesgo bajo. Sector económico / CNAE de riesgo medio o alto. Sector económico / CNAE de riesgo medio o alto.

Riesgo Medioambiental de las operaciones de financiación

Los prestatarios soportan el riesgo medioambiental a través del desarrollo de sus actividades empresariales, es un riesgo inherente a la actividad productiva que puede transferirse a la entidad financiera como riesgo de crédito o riesgo reputacional.

Este riesgo crédito con origen medioambiental se presenta en:

  • La viabilidad de la actividad (regulación o autorizaciones ambientales).
  • El incremento de las inversiones en tecnología, o mitigación.
  • La afectación a los flujos de tesorería de la empresa.
  • Las responsabilidades ambientales civiles o penales con aseguramiento interno o externo.
  • El riesgo regulatorio sobre actividad o productos.
  • El deterioro de los bienes aportados como garantías.

El riesgo medioambiental se modula por las exigencias regulatorias de cada país:

  • En los países pertenecientes al grupo OCDE alto ingreso la legislación medioambiental garantiza un nivel alto de control y transparencia.
  • En el resto de países, es preciso delimitar tanto los aspectos ambientales como los aspectos sociales que son afectados por la actividad productiva y explicitarlos en auditorías ad hoc. En estos casos se puede hablar más correctamente de Riesgo Medioambiental/Social.

Rating medioambiental

Con el objeto de gestionar este Riesgo Medioambiental, Bankia se ha dotado tanto de una política de riesgo de crédito con origen en riesgo medioambiental como de una herramienta de rating medioambiental.

La finalidad de este rating es ofrecer una información de tipo cualitativo complementaria de la ofrecida por el rating financiero.

El rating medioambiental ofrece una apreciación del impacto medioambiental de las actividades de la sociedad y de sus posibles repercusiones en el riesgo de crédito y en la viabilidad de sus propios negocios.

Para ello se establece una escala de niveles que trata de reflejar la situación ambiental de la empresa.

La herramienta de rating medioambiental permite calificar individualmente a las empresas englobadas en la cartera de inversión crediticia correspondiente, en los segmentos de empresas grandes y medianas (que facturen más de 20 millones de euros, excluyendo las dedicadas a la promoción inmobiliaria).

La implementación de la misma, se ha retrasado a 2015, de forma que se pueda actualizar para adaptarse a la nueva Organización Interna de la Entidad surgida del proceso de saneamiento y reestructuración desarrollado en el año 2013 y buena parte del año 2014.

A su vez, utilizando criterios específicos, la herramienta permite calificar globalmente las carteras de Grandes Empresas y Empresas Medianas.. El resultado de la evaluación muestra que el 75,3% de los acreditados y 62,2% del riesgo dispuesto corresponde a carteras calificadas como riesgo medioambiental bajo o muy bajo. Separando a los dos segmentos de empresas, y examinando la distribución porcentual de ambas carteras en número de acreditados, tendríamos el gráfico A).

Examinando la distribución porcentual en importes dispuestos queda reflejado en el gráfico B).

A) Estructura número de acreditados carteras (%)

B) Estructura dispuesto carteras (%)

Estos gráficos ratifican que la concentración de las calificaciones se produce en los valores Bajo y Muy Bajo, para ambos segmentos. 

Riesgo medioambiental
  Acreditados Riesgo dispuesto
Tramos de calificación En número % Millones de € %
Muy Bajo 370 12,4% 3.028,01 20,7%
Bajo 1.871 62,9% 6.087,96 41,5%
Medio 639 21,5% 4.380,00 29,9%
Alto 96 3,2% 1.164,90 7,9%
Total 2.976 100,0% 14.660,87 100,0%

Asimismo, dentro de la herramienta, se diseñó un módulo para calificar los proyectos de inversión con la escala y la metodología prevista en los Principios de Ecuador, que incluye criterios medioambientales y sociales. La herramienta se está sometiendo al rediseño necesario para adecuarla a las necesidades de las áreas de Negocio.

En las operaciones de Project Finance y especializadas se valora el impacto medioambiental en cumplimiento de la normativa medioambiental vigente, requiriendo el preceptivo informe de un asesor técnico. Cualquier operación con importe superior a un millón de euros debe ser aprobada por los órganos superiores de la entidad.

Proyectos OCDE

Distribución de la cartera por zona geográfica

Distribución de la cartera por sectores

La cartera de proyectos de financiación especializada concentra el 98% de su riesgo autorizado en países de la OCDE. Estos países recomiendan a sus empresas una serie de principios y normas de buenas prácticas (líneas directrices de la OCDE para empresas multinacionales) que garantizan una conducta empresarial responsable en áreas tales como derechos humanos, lucha contra la corrupción, fiscalidad, relaciones laborales, medioambiente y protección del consumidor.

El compromiso de lucha contra el cambio climático se evidencia también en la financiación de numerosos proyectos de inversión ligados al sector de las energías renovables.